Turismo Activo

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Ruta de «El Arca» en Castro del Río

Características de la ruta

Duración                                 90 min

Dificultad                                Fácil

Distancia                                 7 km (3.6 km ida y vuelta)

Interés                                     Etnográfico/Natural/Histórico/Paisajístico

Tipología                                Lineal

 

La Ruta

Ruta que partiendo de las cercanías del yacimiento de la Villa de «El Arca» pasa por los arroyos de La Higuera y la Regelguera, e incluye, además, interesantes vistas del valle del Guadajoz.

Los arroyos de la Higuera y el de la Regelguera, son (junto con el Guadalmoral), los más importantes afluentes del Guadajoz por su margen izquierda. Ambos mantienen aún tramos de un bosque en galería que introduce una nota natural entre el inmenso mar de olivos por el que discurren. Estos arroyos fueron motivo de una intensa ocupación humana en épocas pasadas, siendo el yacimiento de Guta uno de los más interesantes, junto al yacimiento de la villa romana de El Arca.

Partiremos junto a la carretera CO-5203, que lleva a Doña Mencía, a escasos metros del yacimiento romano de la Villa de «El Arca», encontrando a poco menos de un kilómetro la desviación del camino de Guta, en un paraje conocido como La Mata.

El camino discurre entre tierras de olivar, pero permite encontrar en sus linderos especies como el majuelo (Crataegus monogyna) o algunas gayombas (Spartium junceum) de altura considerable, cuya floración en primavera rompe los tonos ocres y verdes predominantes de un paisaje que se nos muestra así desde el siglo XVI, fecha en la que el olivar protagoniza su expansión en el término de Castro del Río.

Pasado el segundo kilómetro el camino discurre en paralelo al arroyo de la Higuera y, a partir de aquí y hasta su vado, en el área recreativa del mismo nombre, nos queda a la izquierda un típico bosquete en galería dominado por el álamo blanco (Populus alba), el olmo (Ulmus minor), la zarza (Rubus ulmifolius) y algún aladierno (Rhamnus alaternus) de porte considerable. Este se constituye en un auténtico refugio para la flora y fauna de la zona, destacando especies cuyo canto es especialmente llamativo como el mirlo (Turdus merula), ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) o la curruca capirotada (Silvia atricapilla).

Antes de llegar al tercer kilómetro, estaremos en el punto más alto de la ruta, desde donde la vista nos deja adivinar las primeras estibaciones de la Sierra Morena cordobesa, a lo lejos o el cerro del yacimiento arqueológico de Torreparedones, un santuario ibérico en el límite septentrional de los términos municipales de Castro del Río y Baena y donde se encuentra el castillo de Castro el Viejo. Ampliando nuestro campo de visión hacia la izquierda podemos divisar las primeras estribaciones de la Sierra Morena cordobesa y hacia la derecha, la inconfundible forma puntiaguda del pico Ahillo, en Jaén y el Montecillo en Baena. Incluso en días claros es posible ver Sierra Nevada. Desde aquí iniciaremos una suave bajada que nos llevará hasta un puente sobre el arroyo de la Regelguera, final de nuestra ruta.

El abastecimiento de agua de Castro del Río está vinculado con esta ruta, el arroyo y una de sus fuentes a partir de principios de sXIX, concretamente es a partir de 1818 el ayuntamiento inicia las gestiones para traer agua de la Fuente de la Higuera (en el cortijo de Guta) y que, finalmente en 1911 se constituye la compañía La Salud para la explotación privada del consumo de agua y durante años dio buenos réditos a sus propietarios. Su actividad llegó hasta febrero de 1945, fecha a partir de la cual el Ayuntamiento se hace cargo del Servicio. 

Ruta Camino de Jaén

Camino Mozárabe

Características de la ruta

Duración                                 130 min

Dificultad                                Fácil

Distancia                                 14 km (7 km ida y vuelta)

Interés                                     Etnográfico/Natural/Histórico/Paisajístico

Tipología                                Lineal

La Ruta

La ruta transcurre al sur, de oeste a este, de la provincia cordobesa, coincidiendo con el segundo tramo del Cordel de la Campiña, sendero GR 43, que utiliza la vía romana que unía Córdoba con Iliberris y Tucci (Martos), y que posteriormente durante el Califato unía Córdoba y Granada. Hoy día forma parte del Camino Mozárabe de Santiago.

Desde el punto de vista paisajístico y ambiental, la zona más interesante del recorrido es el tramo que discurre junto al río Guadajoz y su vega, donde predomina el taraje combinado con ejemplares de chopo y eucalipto. Se puede observar a la garcilla bueyera, la perdiz y al alcaraván entre otros.

Los cultivos tradicionales de la huerta, hortalizas, frutales, van dejando paso al olivar, manteniendo gran importancia el cultivo de la granada.

Las huertas del Guadajoz están ligadas especialmente al patrimonio fluvial, norias, molinos, azudas y acequias que servían para abastecer de agua a los cultivos.

Durante el recorrido aun podemos reconocer en el río Guadajos alguna azuda que encauza el agua hacia la noria, normalmente presenta un rostro o parte superior recto y en talud, edificada en mampostería y hormigón y presentando el habitual sesgo hacia la orilla derecha para resistir el empuje de la corriente. En la actualidad nos las encontramos completamente cubiertas de sedimentos y rotas en buena parte. Algo similar acurre con los molinos.

«seis molinos harineros que muelen con agua del río de Guadaxoz doce horas por presa y las otras doce horas para el riego de las huertas» menciona el Catastro de Ensenada en término de Castro del Río.

Ruta que partiendo de un antigua humilladero, relacionado con el paso de la comitiva que trasladaba el cuerpo de Fernando el Católico a Granada, el día 2 de febrero de 1516 entraba el cuerpo en la localidad y se velaba en la Iglesia de la Asunción, quedando el campamento instalado en este lugar hoy día conocido como la Cruz del Chocolatero (ya desaparecida), hoy una moderna escultura nos abre el camino.

Los numerosos meandros que forma el río nos lo acercarán unas veces y nos lo alejarán otras. Entre unos y otros aparecen blancos cortijos, como el de Izcar, recuerdo de un tiempo ya pasado en que estos campos eran trabajados por decenas de cuadrillas de braceros hoy sustituidos por la maquinaria agrícola.

Volvemos a Castro del Río que se extiende mansamente a la vera del Guadajoz. Su barrio de la Villa, donde se alzan las murallas primero romanas y posteriormente musulmanas, nos hablan de la excelente posición estratégica que ocupaba la ciudad. Es muy interesante la Iglesia de la Asunción (s. XV) con su torre fortificada, así como las Iglesias de Madre de Dios y de Jesús Nazareno.

Ruta Camino de Córdoba

Características de la ruta

Duración                                 120 min

Dificultad                                media

Distancia                                 12 km

Interés                                     Etnográfico/Natural/Histórico/Paisajístico

Tipología                                circular

Ruta circular que nos permitirá adentrarnos a través de los caminos rurales, partiremos desde un antiguo abrevadero de ganado junto al Cuartel de la Guardia Civil para adéntranos en la campiña por el Cordel de Bujalance

La Fuente de la Minguilla

Situada a unos 2 km al norte de la población en la vereda de Bujalance junto al cortijo del mismo nombre. El agua de la fuente procede de una alcubilla que se encuentra emplazada en la zona alta del cerro. Su estructura consiste en un antiguo aljibe fracturado por su parte central, de uno de cuyos lados menores sale el caño. los restos del aljibe están cubiertos por bóveda de medio cañón de ladrillo y decorados al interior con bandas paralelas de pintura a la almagra, lo que puede denotar su origen islámico. Hasta mediados del sXX servía de abastecimiento de agua potable.

Abandonando el Cordel de Bujalance giraremos por el Camino de Huesa para enlazar con la antigua vía pecuaria Cordel de Granada, por la que realizaremos la parte final de la ruta, ya volviendo a Castro del Río. El Cordel de Granada coincide con vía romana que conectaba las poblaciones de Corduba y Ategua, vía pecuaria conocido en la actualidad como Camino de Córdoba, dado que hasta mediados del sXX era la vía de comunicación con la capital de la provincia, pasando cerca del yacimiento romano de Ategua.

El cordel transcurre al sur, de oeste a este, de la provincia cordobesa, coincidiendo con el segundo tramo del Cordel de la Campiña, sendero GR 43, que utiliza la vía romana que unía Córdoba con Iliberris y Tucci (Martos), y que posteriormente durante el Califato unía Córdoba y Granada. Hoy día forma parte del Camino Mozárabe de Santiago.

Desde el último tramo de la ruta podremos ver una de las mejores panorámicas del municipio de Castro del Río, para luego realizar una parada y visitar su Castillo y restos del recinto amurallado de etapa almohade (siglo XII) y barrio de la Villa, con casas blancas, calles angostas y arcos que las atraviesan como los de Martos, el Agujero y la Cuesta de Santo Cristo, que acaban dándole un toque de singularidad. En este conjunto urbano destaca la Iglesia de la Asunción, de remodelación interior barroca y portada plateresca del siglo XVI.

Ruta del Llano del Espinar

Ruta de lo Lagares

Características de la ruta

Duración                                 30 min

Dificultad                                fácil

Distancia                                 2 km

Interés                                     Etnográfico/Natural/Histórico/Paisajístico

Tipología                                Lineal

La Sierra de Montilla es el privilegiado entorno por el que discurre nuestra ruta, junto al Llano del Espinar, una acogedora pedanía de Castro del Río. Situada en las estribaciones de la Subbética cordobesa, en la confluencia de vías pecuarias (Veredas de Monturque, de Baena, de Espejo, Cordel del Cerro del Macho), y habitado por los trabajadores de los cortijos de Magdaleno y La Cubana.

Son estos antiguos lagares los que nos servirán de punto de inicio y final de nuestra ruta por este escarpado paisaje donde la vid convive con el olivar.

Ambos responden a una arquitectura rural con dos patios desde donde se accede a las distintas dependencias, tanto a la vivienda como a las de uso agrícola. Tanto el lagar de Magdaleno como el Cortijo de La Cubana se encuentran emplazados en un entorno natural de interés,